Posted by Ian on 2/8/2006, 1:41 am, in reply to "El día que me entregué (Parte 3)" —Yo... ah... quiero entregarme... por un crimen que he... cometido. Arregló que hable con un oficial. —Muy bien ahora— me estaba diciendo en un cuarto atrás, después de que le dije que era un acto de “exhibicionismo indecente” y luego de que había pasado mi cédula en la computadora —¿podría decirme que pasó? Estaba viendo lo que podía del listado que salia de la computadora que tenía enfrente de él. Podía ver donde decía “conducta lasciva” del cargo mucho tiempo antes, donde había estado en la cárcel. (Aquella vez no era la chica la que presentó los cargos. Lo que pasó fue que su mamá la escuchó a ella y a sus amigas en su habitación hablando y riéndose de eso, y fue su mamá la que insistió en presentar cargos. La chica ni quería, según lo que el detective me dijo aquella vez.) —Generalmente no violo la ley— le dije al oficial de policía en la estación. —Hasta obedezco los límites de velocidad. Mi historial está limpio excepto por eso, unas infracciones de parqueo y... otro incidente de la misma naturaleza.” “¿Y qué es lo que sucedió esta vez?” “Una señorita iba viajando a dedo, le recogí... y la dejé donde quería bajarse, y—no hubo contacto físico, no la toqué—ni siquiera le hablé groseramente... pero... yo, ah... mientras íbamos, mi, ah... cremallera estaba... ah... abierta.” Hizo una mirada como si todo este problema era muy ridículo. —¿Eso es? —Sí. He ido a terapia por esto antes, y quiero ir otra vez, pero me es difícil por mi trabajo. Aunque algunas veces paso mucho tiempo aquí, mi trabajo a menudo me obliga a viajar mucho, y eso hace difícil que vaya a sesiones regulares de terapia. Solía ir a una clase grupal de terapia, excepto una vez que tuve que viajar, así que tuve que dejarlas.” —¿Y pretendas comenzar de nuevo? —Sí. Hay una nueva clase de terapia de la que he oído y estoy pensando en probarla. Te colocan un tubo de goma alrededor de la cara con boquillas que pegan en la nariz, luego te muestran algunas películas, y mide tus latidos del corazón y la circulación sanguínea, y cuando te excitas por lo equivocado, te hecha un poco de jabón en la nariz. Funciona físicamente—en conjunto con impulsos mentales. Golpea directo al subconsciente. Mejor. Más efectivo de esa forma. —Hmmm, interesante— dijo. —Algunas veces...— seguí, —cuando algo pasa que te lastima por lo que has hecho... es como que te quita una carga de encima, ¿sabes? Como que has conseguido lo que mereces cuando lastimas a alguien más. Una catarsis... sintiéndote mejor porque has sufrido por ello. Durante la conversación, me preguntó por mi trabajo, a qué me dedicaba. —Mi principal línea de trabajo, cuando estoy en el extranjero, es como arqueólogo— contesté, —aunque durante el tiempo mientras estoy aquí en los Estados, encuentro trabajos temporales, entre asignaciones de trabajo. Me esfuerzo por algo más grande y mejor, pero ahora estoy trabajando en una nueva tienda departamental que están abriendo, instalando alfombras, estantes, escaparates y cosas. —¿En qué país trabajas? —Las últimas excavaciones han sido en la India. Me estaba preguntando cosas de mi trabajo cuando estoy ahí, y mientras le estaba contando, encontró manera de introducir la pregunta: —¿Y alguna vez tiene problema con esto cuando esta ahí? —¿Quiere decir con la otra gente en el grupo? Hay sólo como....— me detuve. —Bueno, sí. —Bien, es una situación diferente ahí. La gente ahí piensa diferente que en nuestro país. India es una gran conglomeración de muchas culturas diferentes. Es como un puño de países diferentes juntos, dentro de una sola frontera política. Pero en las partes donde he estado, hay algunas situaciones en la vida cotidiana donde la desnudez puede ser hecha para parecer que está mezclándose con como son las cosas naturalmente. En la mayoría de lugares ahí, normalmente sí se preocupan bastante por la modestia corporal—más que en nuestro país—pero cuando se trata de contextos religiosos, como baño ritual en público, hay algunas circunstancias entre alguna gente donde puede ser aceptable. Mantenidos en el contexto correcto, disfrazados como ritual hindú, no causa conflicto con su sociedad, como lo hace con la nuestra. No tienen forma de saber que no somos hindúes como ellos, y que no pertenecemos a una de esas sectas del hinduismo y del jainismo que requieren que el baño ritual sea hecho con el cuerpo en contacto completo con el reino etéreo.... Movió los ojos. No seguí explicándole más, pero en muchas de las áreas rurales ahí, hay ríos y lagos con agua limpia, y cuando nos encontramos con un grupo de señoritas lavando ropa o haciendo su baño ritual (usualmente con sus saris puestos, pero en algunas regiones rurales van con el pecho descubierto), podíamos hacer también, en su presencia, el baño ritual que nuestra supuesta secta de hinduismo requería. Si estábamos en un lugar donde hablábamos su idioma y podíamos entablar alguna conversación con ellas, podíamos explicarles de cómo necesitábamos estar con los ojos vendados mientras entrábamos en el agua, porque en nuestra secta esto se hacía para simbolizar ritualmente la carencia de iluminación que solíamos tener hasta que llegamos a ser purificados, lo cual era simbolizado entrando al agua y bañándose. (Lo que no sabían era que la tela que usábamos para vendarnos era traslúcida, y cuando estaba en nuestros ojos, podíamos ver a través de ella. Interesante observar a donde se dirigían sus ojos cuando pensaban que no podíamos verlas, tapándose las bocas y riéndose silenciosamente.) ¿Pensarían que éramos norteamericanos pícaros o algo? No, más bien probablemente estaban sorprendidas de cuán devotos éramos al hinduismo. (Más a menudo preferíamos hacerlo uno a la vez, aunque, separadamente, cada uno encontrando su propio grupo de chicas en el río o lago.) El oficial me preguntó sobre otros delitos que había cometido. (Es rutina. Cuando tienen a un hombre en custodia, les gusta poder resolver lo más casos no resueltos posibles.) Me preguntó si había estado en cierta playa y había cometido cualquier delito ahí. —No— le dije. Pero había estado en otro a pocos kilómetros de ahí, en un área aislada. —Estábamos varios tomando el sol desnudos— le dije. —Había dos señoritas ahí, pero... no parecían alarmadas. —No, generalmente... no lo están— murmuró. —Ah, ¿han habido incidentes en los caminos de bicicletas?— me preguntó, levantando los ojos de los archivos que revisaba. —No...— le dije, recordando. —Oh, hubo un caso en esa playa... por el camino de bicicleta. —¿Podría decirme que pasó? —Bien, era casi la una de la mañana; estaba yendo a casa tarde en mi bicicleta. Estaba bien oscuro afuera, excepto por la luz sobre los vestidores. Generalmente no hay nadie en el parque a esa hora, menos bañándose. Bueno, yo estaba zumbando por el pavimento a una buena velocidad, y debieron haberme oído venir. De repente tres chicas salieron del agua, y se fueron corriendo directo al vestidor de damas, sosteniendo los brazos sobre los pechos... y ellas estaban completamente desnudas. Parecían ser estudiantes de enseñanza media.* Pensé: “Pues, ¡vaya! Si ellas pueden hacerlo, yo también lo puedo.” Así que fui y parqueé mi bicicleta, entré el vestidor de hombres y empecé a quitarme toda la ropa, y salí y las esperé... digo, como, permaneciendo para pasar el tiempo... y finalmente salieron, todas vestidas y listas para irse... y les dije, “Hola, chicas”... y se rieron. —Veo.— Empezó a revisar los historiales de casos. —Dieciséis es edad legal en este estado— seguí. —No podían haber tenido menos de 16 años. Estaba andando desnudo... pero... no... ellas no habrían denunciado ese incidente—no cuando ellas también lo estaban haciendo. (Continuado) _______________ * [Chileno] “Enseñanza media”: en muchos países “escuela secundaria” (entre alrededor de 15 a 18 años de edad).
Message modified by board administrator 6/8/2006, 11:30 pm
(Originalmente fijado el 7 de febrero de 2001, 3:11 pm)
Me subí al auto y manejé a la estación de policía. Entré, yendo a la recepcionista enfrente:
—Debe querer decir que con la población local ahí, ¿verdad?
Message Thread:
![]()
« Back to thread