Posted by Mike B. on 2/8/2006, 1:10 am, in reply to "¡Me estaban tendiendo una trampa! (Parte 1)" Está bien, calmándome, caminé a la calle, a la colina lejos del centro comercial. Aunque fue una caminata larga, caminé hasta la cuadra siguiente, doblé a la izquierda, hasta la siguiente cuadra y a la izquierda otra vez, de nuevo al extremo norte del centro comercial. Mi auto todavía estaba en el estacionamiento. Cuando llegué al centro comercial, vi si había agentes de seguridad. No había ninguno, así que cautelosamente, me acerqué a mi auto, que no estaba lejos del banco Seafirst y de los baños, me subí en el y me alejé. Oh Dios, lo logré. Una vez a salvo, comencé a pensar en que si debía “poner bajo cuarentena” Northgate por los siguientes uno o dos a, años, o no. Pensaba en todo lo que había pasado. Las cámaras en el banco. Fui tan estúpido de caminar allí, justo después de cometer un delito, un lugar donde sabía que habría cámaras. Y después de que las muchachas le dijeron a la señora lo qué sucedió, habría sido llevado al departamento de seguridad, y quizá a la policía también, y en decirles los detalles, después de que lo mencionaran de cuando caminé en el banco, le habrían pedido al banco que les enseñara las cintas de video de mí caminando, donde conseguirían una foto de mi cara. ¡Idiota! Ahora a mí me lo llamaba. Sí, pensaba que quizá iba a poner Northgate bajo cuarentena por un año o dos... o tres... pero entonces otro pensamiento se me ocurrió. Para arrestarme, tendrían que hacer que las chicas me identificaran. Incluso si el equipo de seguridad me reconociera allí más adelante, tendrían que llamar por teléfono a las chicas, hacer que ellas vengan al centro comercial a identificarme, y esto antes de detenerme, y mientras tanto, mientras llegaban allí, podría seguir mi camino. (Y era posible que las muchachas hubieran vuelto pronto a su país. Muchos estudiantes del Oriente vienen por temporadas cortas. Es la manera en que operan los sistemas educativos del este algunas veces.) Sería difícil que tuvieran argumentos para hacer una detención, y lo sabrían. Y entonces tendrían que pensar de la seriedad del crimen en cuanto al trabajo que tomaría hacer detención, y verían la situación como perdido—probablemente. Sí me comprometí ya no usar la clase de ropa que usaba ese día en Northgate, y decidí después de un tiempo, podría regresar—pero la más mínima mirada sospechosa de un agente de seguridad, y en un segundito estaría fuera de allí, pensándolo otra vez. Bien, no mucho después de eso regresé. Recuerdo que tenía que hacer una copia de una llave, y le pregunté a la señora en la misma cabina de información donde hacerla, mirando cuidadosamente la expresión en su cara al verme. ¿Cualquier cosa fuera de lo común sobre una expresión facial en respuesta a hablar con un extranjero? Bueno, sí. Ella hizo una mirada como si me reconociera. “Por allá,” me dijo. Fui a hacer la llave, luego decidió salir de allí. ¿Pero qué tuvo que suceder después? Repentinamente, fuera del azul, “la venganza de Montezuma”. Tenía repentinamente un caso de diarrea. Los baños estaban en el otro extremo del centro comercial. ¿Qué era esto? ¿Ley de Murphy? Si la peor cosa puede suceder en el peor momento posible, pasará. No podía salir de allí. Tenía que usar el baño. Casi a la mitad del camino del centro comercial, noté a un agente de seguridad caminando en la misma dirección que yo, un poco detrás de mí. Caminando al lado de él estaba una señorita atractiva, rubia, quizá de pelo castaño, no puedo recordar bien. Hasta ahora, no había razón para alarmarse. A pesar de necesitar ir al baño, tuve que hacer una pequeña prueba. Me senté por un rato en una de las pequeñas islas en el medio del centro comercial y miré. Caminaron un poco, y después pararon, haciendo algo. Pero no podría seguir esperando, tenía que seguir. Después de que me fui, allí estaban otra vez, detrás de mí, caminando en la misma dirección. Muy bien, esto no era coincidencia. ¡Dios mío, me estaban tendiendo una trampa! ¡Me vieron dirigirme a los baños, y esa señorita estaba de acuerdo en ser usada como cebo! ¡Y no me podía largar de allí, porque tenía que usar el baño! Me dije que me calmara. Aunque me reconocieron y estaban tendiendo una trampa, ellos todavía tenían que agarrarme en el acto antes de poder hacer una detención. Todo lo que tenía que hacer era no hacer nada, y no podrían hacerme nada. Entré al baño, en una de las cabinas, lo usé, y el agente de la seguridad entró al baño cuando yo estaba en él. Sí, comprobando lo que estaba haciendo. Pero no hay crimen de entrar en la cabina y usarla. Él no podría arrestarme por eso. Después de que terminé, me lavé las manos y salí del baño. Allí estaba la chica parada afuera—de hecho, mirando adentro del baño de los hombres. El agente de seguridad estaba a una distancia en el pasillo. Mis ojos se encontraron con los de la chica mientras salía. Sacudí mi cabeza y rodé mis ojos. Mi mensaje no verbal: “No gracias. Usted no me atrae.” Salí por la puerta al final del vestíbulo, más allá del banco Seafirst, que sale del centro comercial. ¿Iban a seguirme para conseguir mi número de placa? No. Pude haber sido bastante estúpido esa semana, pero no tan estúpido en el rebote. Parqueé mi auto en el “Park ’n Ride” [estacionamiento para subir los autobuses] de Northgate, una cuadra al norte del centro comercial. Si me siguieran, los vería en la vereda en el camino al “Park ’n Ride”. Pero no lo hicieron. Bien, ése era el final de ese episodio. Generalmente no tengo mucho de que preocuparme, en cuanto a la policía. He pasado la última parte de mi vida calculando las maneras seguras de dejarlo pasar cuando lo tengo que hacer, implicando siempre las situaciones donde las muchachas así lo consientan, y cuando es un acto entre adultos que consienten, no hay violación de ley implicada. Más allá de eso, he sometido mis deseos al punto de control. Bien, hubo ese incidente en Northgate, demostrando que no me había sometido totalmente a mis caprichos al punto de control. Pero eso era un caso aislado. Generalmente, tales idioteces no sucedieron. ¡Pero Dios! Por un momento, eso era un buen susto. Mike B. PS: Y sí, puse a Northgate en cuarentena. No me verán allí otra vez. [Traducido del inglés]
Message modified by board administrator 4/8/2006, 12:09 am
(Originalmente fijado el 6 de diciembre, 2000, 8:52 pm)
Pensé que ya había pasado esa etapa, la policía, la cárcel y el sistema judicial. Ahora quizá iba a estar en mí otra vez. Corrí a la intersección en la esquina suroriental del estacionamiento. Corrí hasta los departamentos en el otro lado. Corrí detrás de ellos. Era un callejón sin salida. Llegué a una pequeña ranura entre ellos y una pared de concreto. Miraba hacia arriba al centro comercial para ver si veía a cualesquier agente de seguridad en el estacionamiento o en cualquier otro lugar, mirando alrededor. No había ninguno.
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